días de periodismo

Calló el “Ruiseñor del Amor”

Acaba de morir Pedrito Otiniano, el “Ruiseñor del Amor”, entristeciendo a todos los que lo apreciaron como artista y como amigo. Si la memoria no me falla, la última vez que alterné con él fue en un almuerzo que, con motivo del Día del Periodista, hace dos años organizó la Asociación Nacional de Periodistas que preside Roberto Mejía Alarcón. En esa oportunidad, compartí una de las mesas del restaurante que  está ubicado en la Avenida Salaverry,cerca de la Avenida San Felipe, con Pedrito y colegas periodistas entre los que se encontraba César Augusto Dávila, el autor de la columna “Perro Mundo”.

Como siempre, Pedrito Otiniano Chiesa alegró la reunión contando chistes y con una conversación salpicada de frases ingeniosas y chispeantes. En un determinado momento, metió la mano a un bolsillo de su saco y extrajo un DVD que me obsequió. El disco contenía segmentos de programas de televisión como “Mediodía Criollo” en el que, además de cantar, hace un número de magia. Incluía también la parte de un show en el que canta a dúo con Lucho Barrios y otra en la que se le aprecia interpretando un vals con Jesús Vásquez. Asimismo, disfruté del diálogo que sostiene con Raúl Serrano y Ellen Durhum.

Naturalmente, como no podía ser de otra manera, ese mediodía el cantante nos dedicó algunas de las canciones de su amplio repertorio, entre ellas “Cinco Centavitos” y “Ay, Cariño”. Todos los que asistimos al almuerzo de confraternidad sabíamos que el querido intérprete estaba algo delicado de salud pero, como él se mostró como si nada le pasara, muchos creímos que el mal sería algo pasajero y que muy pronto se recuperaría.

Los detalles sobre su deceso han sido profusamente difundidos a través de todos los medios de comunicación. Por lo tanto, deseo darles a conocer algo de su vida que muchos, posiblemente, desconozcan y que he extraído de su libro autobiográfico “Yo, Pedrito Otiniano” que, con gran esfuerzo, editó en 1987. En este sustancioso volumen de 242 páginas el desaparecido ídolo de la canción habla de su familia, sus travesuras infantiles, su incursión en la vida artística, sus triunfos, sus giras, etc. Describe todo con abundante información.

Claro que, como él mismo reconoce, como escritor no es Vargas Llosa ni García Márquez. A continuación publico el párrafo con que abre su libro: “Nací dos años antes de que empezara la Segunda Guerra Mundial, para ser más exacto, un día sábado 27 de marzo de 1937 en la Calle Garibaldi número 1163 a las cinco de la tarde. Yo no vine al mundo en un hospital ni en una clínica. Antes mucha gente paría a sus hijos en la casa. La Calle Garibaldi hoy se llama Huscarán. Era una casa huerta, nací aliancista aunque sea blanco con ojos azules. Estoy regido por el planeta Marte y por lo tanto soy del signo Aries. Los que somos de este signo zodiacal tenemos un carácter muy fuerte, pero se nos pasa rápido. Nos gusta perdonar, no somos egoístas. Eso sí, no nos gusta que nos “huevéen”. Damos todo de sí, nos despojamos de lo que tenemos para ayudar al que necesita y no pedimos recompensa. Somos incapaces y vergonzosos para pedir favores. No nos gusta que nos tengan lástima. Si erramos hay que pagar por esos errores, pues así es. Somos muy amorosos, camotudos diría yo. Demasiado celosos, nos gustan las cosas derechas. Nada a medias tintas. Ser o no ser.”

Pedrito Otiniano aparece flanqueado por Ernesto Sánchez Fajardo “El Jilguero del Huascarán”, Marilú, la baladista argentina Cristina Alberó y César Altamirano, en el jardín del Hotel Country Club, donde tuvo lugar una reunión de la disquera Iempsa (17 de octubre de 1968)

Powered by WordPress | Designed by Elegant Themes Copyright© 2012 AlfredoKato.com