días de periodismo

Matilde Pérez Palacio

El periodista César Alfredo Vignolo publicó hace un par de semanas esta sentida nota sobre Matilde Pérez Palacio en su muro de Facebook y hoy la reproduzco porque considero que encierra todo lo que – los que la conocimos y muy especialmente los que fuímos sus alumnos en la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica del Perú- pensamos de ella. La foto que ilustra la página fue captada en octubre de 1991, cuando la doctora invitó a un reducido grupo de sus ex-alumnos a tomar lonche en su casa.

MATILDE PEREZ PALACIO A DOS DÉCADAS DE SU PARTIDA

Hace dos décadas, el 16 de agosto de 1992, murió Matilde Pérez Palacio Carranza, una de las mujeres intelectuales más representativas de nuestro país; perteneció a la primera generación de parlamentarias (Diputada por el Frente Nacional de Juventudes Democráticas y Senadora por Acción Popular) abogada y periodista, defendió con sólidos fundamentos jurídicos y cristianos el valor de la vida, el derecho del que está por nacer y la preeminencia del niño, de la mujer y de la familia como auténticos valores humanos de una sociedad digna.

Alta calidad moral y un preciso sentido de humanidad orientaron su vida y obra. La llevaron a luchar sin tregua contra la injusticia y la pobreza, dos negaciones que para ella eran –y siguen siéndolo- causa principal y cierta del desorden y de los conflictos sociales que se suscitan cuando los derechos humanos declinan por el lado más débil, por la desocupación, la falta de recursos económicos, de solidaridad y de amor.

De gran carácter y con una terquedad por las causas justas, fue abanderada en las batallas que libró, con éxito, por la madre soltera, por la mujer trabajadora, por los niños en abandono y por la paternidad responsable. Matilde Pérez Palacio dejó entre tantas cosas buenas, un legado incomparable.

Entre tanto que hizo, hay algo también imperecedero, fruto del diario trajín que la ocupó. Es la Escuela de Periodismo que fundó en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y que empezó a funcionar el 9 de mayo de 1945, en el viejo local del colegio La Recoleta en la Plaza Francia, hasta 1972, fue una pionera del periodismo peruano y logró el reconocimiento -por ley- de la carrera de periodismo.

Fue el primer centro de estudios superiores que inició en el país la enseñanza de un periodismo profesional y donde comenzó a expedirse el título de periodista a nombre de la Nación. La Escuela de Periodismo tuvo por objeto formar a la juventud con vocación, pero a la vez con el ejemplo de verdaderos maestros forjados en el crisol del trabajo diario. A la vez se orientó la enseñanza y la prácticas especializadas, sólidas, que capacitaron tanto en las ciencias y técnicas de la comunicación social para un trabajo diáfano y esmerado, como en lo concerniente al aspecto ético, fundamental para la existencia de una prensa con mérito y calidad, merecedora de ingresar a todos los hogares.

Matilde, como la llamaban, inclusive quienes recién la conocían, ya no existe; no está entre nosotros. Pero su ejemplo y su recuerdo la tienen presente al lado de sus obras y alientan a todas las promociones que egresaron de la Escuela, de las cuales hay muchos periodistas quienes, ejercen con dignidad, conscientes de ser dueños de una responsabilidad cuyo valor más grande está en el respeto a los principios supremos, a la sociedad y a aquellos sin lo cual no puede haber nada bueno: la libertad honrosamente aplicada al escribir o al pronunciar una palabra.

Quienes nunca la olvidaremos a la que fue amiga ejemplar y noble guía, seguiremos el halo de su tránsito, detenido abruptamente con aquella partida imprevista y prematura por lo tanto que estaba haciendo por el Perú.

César Alfredo Vignolo

Matilde Pérez Palacio con sus ex-alumnos Elisa Calmet, Hilda Fuentes, Alfredo Kato, Elva Zúñiga y María del Carmen Rodríguez de Arce.

Powered by WordPress | Designed by Elegant Themes Copyright© 2012 AlfredoKato.com