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Enrique Guzmán, el Afortunado

Hasta la fecha, en lo que concierne a atracciones internacionales, Walter Sachún solo había presentado a Juan Gabriel – que nunca le falló en la taquilla- y ahora ha traído a Enrique Guzmán, el ex-cantante del popular grupo de rock en español “Los Teen Tops”. Sin ser pitonisos ni adivinos, auguramos que que el concierto que va a ofrecer será un éxito porque Enrique Guzmán es uno de los artistas más “lecheros” (suertudos, afortunados) que existen.

Fíjense, nomás, que nació en Caracas y sus padres, que son mexicanos, lo inscribieron oportunamente en la embajada de su país. Enrique vivió en Caracas hasta que tuvo 12 años de edad y la familia retornó a México. De la que se salvó el cantante y actor que nos visita y que este sábado ofrecerá un Concierto para las Madres en el Centro de Convenciones María Angola. ¿Se imaginan? Tendría ahora como gobernante a Maduro quien, según los analistas, es un político inmaduro y “un orangután prepotente”, según Lourdes Alcorta.

¿Sabían que, inicialmente, Enrique era el bajista de “Los Teen Tops”, porque el cantante era Armando Martínez, quien tocaba también la batería? Pero, justamente cuando el grupo iba a debutar en una pequeña radio de Distrito Federal, Armando enfermó de la garganta y Enrique tuvo que reemplazarlo como cantante. Felizmente, con tanto ensayo que habían tenido los chiquillos, se sabía la letra de las pocas canciones de que constaba su repertorio. Si no hubiese sido así, ¿alguien se acordaría del bajista Enrique Guzmán?

Enrique conoció a Armando y a su hermano Jesús, que tocaba la guitarrra requinto, y a Sergio Martell, que sabía tocar el piano, en 1957, mientras trataba de desplazarse erguido sobre ocho rueditas en una pista de patinaje de la Ciudad de México D.F. La música hizo que la amistad se hiciese mucho más sólida y fue así que conversando un día surgió la idea de formar un grupo musical pero que no cantara en inglés sino que se especializara en cantar en español los temas que sonaban en los Estados Unidos.

El primero que los apoyó fue el desaparecido Jorge Kellog, quien conducía un programa en una pequeña estación de radio. Poco después, grabaron una prueba para Columbia y al director artístico André Toffel ni le interesó escucharla. Sin embargo, una prima de Enrique que por entonces trabajaba en la disquera le pidió que hiciera el favor de escuchar las grabaciones. ¿El resultado? “Los Teen Tops” fueron contratados por la Columbia e inmediatamente lanzaron su primer sencillo, que fue un gran éxito de ventas.

Ese primer disco contenía “La Plaga” y “El Rock de la Cárcel”, que eran las versiones en español de “Good Golly Miss Molly” de Little Richard y “Jailhouse Rock” de Elvis Presley. Toffel fue el productor de sus dos long-plays de los que sonaron bastante en toda América Latina y España temas como “Quiero ser Libre”, “Lucilla”, “Muchacho Triste y Solitario”, “La Larguirucha Sally”, “Rey Criollo”, etc. A pesar del éxito, el grupo “Los Teen Tops” se desintegró porque los estudios universitarios no les dejaban mucho tiempo para dedicarse a hacer música.

Enrique Guzmán tuvo que abandonar su estudios de Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México, cuando la disquera lo convenció para que continuara como solista. Le pusieron la orquesta y coros de Chuck Anderson y grabó en 1961 “100 Kilos de Barro”, un tema que había popularizado Gene McDaniels y que lo consagró como solista. Y hasta hubo un intento por convertirlo en ídolo cantando en otros idiomas y fue así que lo hicieron grabar “Payasito” y “Ay, chata, ya no” en japonés. Este segundo título era la versión del tema nipón “Ai chatta no ne” (Quería Verte). Pero no pasó nada.

Sin embargo, su éxito en públicos de habla hispana era inmenso y el cine lo llamó para protagonizar “Twist, Locura de Juventud” con Rosita Arenas, que fue su primera película. Siguieron otras como “Canta mi Corazón” con Libertad Lamarque, “Vive de Sueños” y “Como Perros y Gatos” con Angélica María, “La Juventud se Impone” con César Costa, “Sor Ye Ye” con Hilda Aguirre, “Acomoáñame” con Rocío Dúrcal, etc. Y hubo una que se filmó en Argentina, “Nacidos para Cantar”, en la que alternó con nuestros recordado Pablo de Madalengoitia, Violeta Rivas y Julissa.

Y Enrique Guzmán es afortunado no solo en lo que atañe a lo artístico porque en lo personal es, asimismo, un tipo al que hay que envidiarle. Fue esposo de Silvia Pinal, una de las celebridades más grandes del cine mexicano. Ella le dio dos hijos: Alejandra, que es también cantante y se dio a conocer con el viejo éxito de su padre “Ahí viene la Plaga”, y Luis Enrique. Ahora está casado con la no menos guapa Rosalva Welter, con la que ha venido a Lima, y que le hizo padre de Daniela y Enrique. Por todo lo que les he contado, no negarán que es un tipo con suerte.
enrique guzman
Enrique Guzmán y Alfredo Kato en la conferencia de prensa que el cantante mexicano ofreció el 14 de enero de 1964 en el Hotel Savoy.

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